Cardiovascular Advisor
Ejercicios seguros para personas con enfermedades cardiacas (Safe
Exercise for People with Heart Disease)
¿Cómo me ayudan los ejercicios físicos si tengo una enfermedad cardiaca?
Las personas que son físicamente activas corren un riesgo menor de sufrir un ataque al corazón que aquéllas que no son activas. Si le diagnosticaron una enfermedad cardiaca o ha tenido cirugía cardiaca, el ejercicio puede ayudarlo a mantener su estado de salud bajo control. El ejercicio mejora su nivel de energía y la confianza en sí mismo. Ayuda a que el corazón y el resto del cuerpo se fortalezcan y trabajen mejor. Después de hacer ejercicios físicos por unos meses, el músculo del corazón bombeará más sangre con menos trabajo, y usará el oxígeno mejor.
¿Qué tipos de ejercicios debería hacer?
Consulte siempre a su profesional médico sobre su programa de ejercicios, para verificar que sea seguro. Su profesional médico le puede recomendar una prueba de esfuerzo para ver cuánto ejercicio puede hacer sin peligro. Pregúntele a su profesional médico cuáles son los mejores ejercicios y si los medicamentos que está tomando pueden afectar su respuesta al ejercicio. Obtenga la aprobación de su profesional médico antes de comenzar a levantar pesas, usar un equipo de pesas, trotar o nadar. Pregúntele si debería evitar ciertas tareas como rastrillar, palear, cortar la gramilla o fregar.
Los ejercicios aeróbicos son los más importantes en un programa de ejercicios para personas con enfermedades cardiacas. Un ejercicio aeróbico es cualquier forma de ejercicio repetitivo y rítmico que usa los músculos grandes del cuerpo, lo hace respirar más rápido y hace trabajar el corazón. Algunos ejemplos son caminar, bailar, nadar o andar en bicicleta.
Antes de comenzar un ejercicio aeróbico vigoroso, haga un precalentamiento caminando o estirándose durante 10 a 15 minutos. Después de terminar la sesión de ejercicios, enfríese lentamente, caminando despacio o estirándose por lo menos durante 5 minutos.
Llegue a 30 a 60 minutos de ejercicios aeróbicos, 3 a 5 veces por semana. Puede separar los ejercicios en sesiones de 10 ó 15 minutos. Este método es muy útil para personas que no están acostumbradas a ejercitarse. Su profesional médico le puede indicar que una vez que el corazón llegue a un cierto ritmo (cantidad de latidos por minuto), debería parar o reducir sus ejercicios, así que tendrá que medirse los latidos. Para eso puede medirse el pulso o usar un monitor digital de frecuencia cardiaca. Pregúntele a su profesional médico si también se debería medir la presión sanguínea al hacer ejercicios.
Un cambio en su rutina de ejercicios puede ayudarlo a seguir haciéndolos. Si le gusta caminar, esto puede significar simplemente cambiar de ruta, o a veces caminar con un amigo. También puede intentar otro tipo de ejercicio. Las máquinas de ejercicios, como bicicletas estacionarias, equipos para hacer esquí cross-country, máquinas de subir escaleras, cintas sin fin y máquinas de remar proporcionan otras maneras de hacer un buen ejercicio aeróbico. Las puede usar en su casa o en un gimnasio. Muchas máquinas de ejercicios le permiten leer, mirar televisión o escuchar música mientras se está ejercitando.
¿Con qué debo tener cuidado?
- Use su sentido común. Si su sesión de ejercicios lo deja exhausto, es probable que se haya excedido. La próxima vez haga menos ejercicios.
- No haga ejercicios al aire libre cuando haga demasiado frío, calor o humedad. La humedad alta lo puede cansar más rápidamente. Las temperaturas extremas pueden interferir con la circulación, dificultar su respiración y hacer que su corazón trabaje más. Cuando el día sea muy caluroso o frío, trate de caminar al interior en un centro comercial.
- No se olvide de tomar agua antes, durante y después de ejercitarse, aun antes de tener sed, sobre todo en días calurosos.
- No haga ejercicios si se siente enfermo o tiene fiebre. Espere unos días después de no tener síntomas antes de volver a comenzar el programa de ejercicios, a menos que su profesional médico le dé otras instrucciones.
- Si no ha podido hacer ejercicios por algunos días (por ejemplo, debido a enfermedad, vacaciones o mal tiempo), comience despacio y aumente gradualmente la intensidad de los ejercicios hasta llegar a su ritmo de ejercicios normal.
- Si tiene latidos rápidos o irregulares, dolor de pecho o palpitaciones, deje de ejercitarse. Contrólese el pulso después de haber descansado por 3 a 5 minutos. Si todavía está entre 120 y 150 latidos por minuto, llame a su profesional médico para que le dé instrucciones. Si siente presión o dolor en el cuello, brazo, mandíbula u hombro, también deje de hacer ejercicios y llame a su profesional médico de inmediato.
- Consulte con su profesional médico sobre su plan de ejercicios en caso que se sienta débil, mareado o con vahídos, o tenga otros síntomas al hacer ejercicios.
